Por Fernanda Del Río Ortiz.
El presente trabajo está dedicado al mestizaje, o más bien, a la factibilidad de dicho proceso entre la población africana y los otros grupos de la sociedad colonial urbana de Santiago de Chile. El objetivo es analizar desde otra perspectiva un tema tratado en una columna anterior[1], a saber, la negación histórica de los aportes negros en la conformación de la nación chilena. En lo personal, me inclino por la opción del mestizaje como proceso responsable de la invisibilización de los rasgos africanos, pero no de su desaparición, puesto que dichas características tanto en lo que respecta al fenotipo del chileno como a su matriz cultural estarían presentes hasta hoy, independiente de que el color de nuestra piel no sea determinantemente negro.